Ars Electronica 2021 celebra su 42ª edición en Linz. Pero, como ya sucedió en 2020, también se celebra en un más de un centenar de sedes internacionales. Así, los Garden continuarán tejiendo relaciones sobre arte, tecnología y sociedad entre las ciudades participantes.

En la edición de 2020, con el primer año de la pandemia afectando al mundo, se replanteó el formato híbrido, que mezclaba lo presencial y lo virtual. Porque la comunicación digital, como demostró todo el proceso de los confinamientos y reducción de contacto social, adquirió una importancia innegable.

El Garden Barcelona y los Tiempos híbridos

Entre otras sedes, se vuelve a confirmar la presencia del Garden Barcelona. El proyecto catalán se ha denominado “Tiempos híbridos- Interdependencia”. Se subraya la necesidad de colaboración entre artistas, instituciones artísticas, laboratorios y empresas científicas, coleccionistas…para la producción de las nuevas obras que se exhiben.

Ars Electronica: exposición de arte digital en Barcelona

Las piezas exhibidas en el Garden de Ars Electrónica de Barcelona están realizadas en este contexto de interdisciplinariedad. La mayoría están realizadas por artistas que han trabajado conjuntamente, sumando esfuerzos para multiplicar la calidad de los proyectos. Incluso los pocos creadores que han presentado sus piezas han necesitado del apoyo de técnicos y científicos para materializar las ideas más complejas que suman el arte, la ciencia y la tecnología con el análisis de la actualidad.

Todo este evento está en el contexto de la nueva Bauhaus europea: una entidad supranacional que sirve para crear cultura y tejer redes entre personas de todos los países.

La Colección BEEP en Ars Electrónica

También se resalta el trabajo de coleccionismo y soporte a los nuevos medios en el arte de la BEEP Collection. En 2018 y 2019 algunas obras de la colección formaron parte de la exposición de Linz. Ahora, las obras de este importante catálogo del New Media Art están en la programación del Garden Barcelona.

Reus acoge el mejor arte electrónico de la colección Beep

Ars Electronica 2021 en el Canòdrom de Barcelona

Una de las dos paradas de Ars Electronica Gardel Barcelona está en el Canòdrom. Aquí hay un diálogo entre dos obras de la colección BEEP -la histórica pieza Ego-Spanglish (1999) de Antoni Abad- con otra de Stefan Tiefengraber de nueva producción.

El resto de las piezas expuestas son de 2021, uniendo componentes humanos con tecnologías de última generación. Por ejemplo, en Neuronnection de Anaisa Franco se puede controlar la luz de una escultura gigante, con forma de cabeza, a través de nuestros pensamientos, con la ayuda de una interfaz. O MMM_Air Meta Music Machines de Óscar Martín a.k.a. noish, que es una escultura que genera sonidos no humanos a partir del análisis de los archivos digitales musicales creados por la humanidad.

Th-50ph10ek – Wall Stefan Tiefengraber
Th-50ph10ek – Wall. Créditos: Stefan Tiefengraber

Ars Electrónica en el Espronceda Institute of Art & Culture

En Espronceda están estos proyectos del año 2021. Cuatro obras que nacen del programa de residencias IMMENSIVA, impulsado por Espronceda y con colaboración de 12 ciudades internacionales.

Las obras de arte digital exploran nuevos formatos digitales e interactivos. Y nos acercan a territorios comunes (los alimentos, la ciudad, el clima) de una manera novedosa y sorprendente.

La instalación interactiva Oxytocina Machina se presenta como una gigantesca esfera que se infla constantemente con aire para que no pierda el volumen. Esta obra, creada por el Studio Vrij -formado por los artistas Sammie de Vries, Mila Moleman, Zalán Szakács, Mathie Preux y Lucia Redondo- ofrece la posibilidad de conextar con otras obras de las mismas características ubicadas en los Gardens de Rotterdam y Milán.

Los visitantes se pueden introducir en la esfera. Dentro de este remanso de tranquilidad en una exposición tecnológica llena de sonidos se pueden conectar con las otras ciudades mediante una interfaz que invita a los participantes a usar las interacciones y su cuerpo. De esta forma, un humano interactúa con otro que está presente en otra burbuja, a miles de kilómetros de distancia. La realidad virtual adquiere un cariz nuevo, guiada por las personas protagonistas y participantes en la Oxytocina Machina de otras latitudes.

Oxytocina Machina Sammie de Vries, Mila Moleman, Zalán Szakács, Mathie Preux y Lucia Redondo
Oxytocina Machina
Créditos: Sammie de Vries, Mila Moleman, Zalán Szakács, Mathie Preux y Lucia Redondo

Theater of Inconveniences es una obra coral de realidad virtual. Varios artistas, como Anirudhan Iyengar, Halvijs Savickis o Nuño de la Senra Vicente, entre otros, propusieron una pieza de creación colectiva que une la construcción virtual del espacio arquitectónico de Barcelona con las vivencias de los artistas participantes en las calles de la ciudad.

Así, Barcelona se transforma en un escenario teatral, una experiencia inmersiva en tres actos. Los visitantes se ponen el casco de realidad virtual y observan las fachadas de la ciudad condal en 3D, con la fachada de la Sagrada Familia como elemento más identificativo. El objetivo de la pieza Theater of Inconveniences es el de apreciar el entorno urbano en su complejidad, como un tejido humano orgánico dentro de la arquitectura que da forma sólida a la ciudad.

 Theater of Inconveniences Ars Electronica Barcelona
Theater of Inconveniences

En TesserIce los artistas Clea T. Waite, Max Orozco y Jared Christopher Kelley ofrecen una pieza interdisciplinar que alerta sobre el deshielo de los polos. Se trata de un poema hiperdocumental donde nos enfrentamos a una pantalla con hielo a diferentes escalas. Pero también se puede participar de forma inmersiva con sus gafas de realidad virtual. Aquí el hielo se revela en una estructura de cuatro dimensiones que se ubica en el hiperespacio; un teseracto que se multiplica en el espacio virtual. El conjunto de las experiencias evoca los paisajes helados milenarios, a pequeña y gran escala, que están a punto de desaparecer por culpa del calentamiento global.

En el Garden Barcelona de Ars Electronica en la sede del Espronceda Institute of Art & Culture hay una preciosa combinación de obras que hablan de alimentos que conectan con culturas ancestrales y la fertilidad de la tierra. Son el vino y el aceite, que han trascendido su forma alimentaria para ser un símbolo de numerosos pueblos a lo largo de los siglos.

En Perception of wine Mohsen Hazrati evoca la capacidad generadora de electricidad que posibilitaba el vino, según recogen los textos persas. Y lo hace con una pieza digital en la que se activa un dispositivo de reconocimiento digital.

Y OLEA. Digital bio-codofications de Solimán López. El aceite constituye un líquido que se ha relacionado con ritos y deidades, un producto nacido artificialmente y del que se conocen variedades genéticas creadas desde hace muchas generaciones. OLEA. Digital bio-codofications es un fluido en el que conviven las propiedades del aceite de oliva junto con la síntesis molecular del código que da vida a una criptomoneda en los entornos Blockchain. O sea, que en el ADN del aceite hay una criptomoneda.

Un arte digital, colectivo y participativo

En definitiva, Ars Electronica vuelve al Garden de Barcelona. Y lo hace con obras complejas en su proyección y construcción. Conviene acercarse a ellas, tocarlas, introducirse en su interior, conectarse.

Porque se necesita entender todas sus dimensiones, las intelectuales y físicas de las piezas. Solo así se llegará a disfrutar de estas extraordinarias obras de arte tecnológicas, colectivas y participativas.


Ars Electronica en Barcelona: en las sedes del Canòdrom y ESPRONCEDA – Instituto de Arte y Cultura del 8 al 12 de septiembre del 2021 

¿Te ha gustado esta lectura? Suscríbete para recibirlos próximos artículos en tu correo

* indicates required

Deja un comentario