El miércoles 10 de marzo se convirtió en una fecha histórica para el mercardo del arte. La prestigiosa casa de subatas Christie’s vendió la obra digital del artista Beeple por 58,5 millones de euros. La pieza Everyfdays: the first 5.000 days es un collage digital donde recopila las obras de arte online que fue creando cada día desde el 1 de mayo de 2007, durante las cinco mil jornadas que dan título a la pieza.

La particularidad de esta obra de Beeple es que se trata de una obra digital de criptoarte, realizada con los activos digitales NFT (Non Fungible Tokens).

Beeple Criptoarte NFT Blockchain Everydays
Beeple. Everydays: The First 5000 Days,

¿Qué son los NFT en el arte?

Los NFT son unos elementos que se valen de la tecnología del blockchain. En esencia, es la misma tecnología que da forma (virtual) a las famosas criptomonedas. Consigue que la pieza digital tenga un registro único, original, inalterable, con una firma imposible de falsificar.

Por otro lado, la tecnología del blockchain permite seguir una trazabilidad de una obra de arte digital e impide la copia del contenido original con la misma firma. Por tanto, es una fórmula ideal para proporcionar la autenticidad de los objetos artísticos digitales, del que se conocerá como criptoarte.

El mercado de los NFT

Los tokens permiten crear obras digitales únicas. Desde un tuit a un gif, pasando por las creaciones de un youtuber. El blockhain hace que estas piezas sean tan singulares como monetizables.

Detrás de los primeros ejemplos famosos de criptoarte hay artistas digitales con experiencia en la creación en estos medios. Pero que había tenido muy poca atención de los compradores. También hay algunos creadores que se saben mover en los mercados de arte, como el polémico Damien Hirst.

Ahora, gracias al registro digital de sus obras, pueden certificar los originales.

Los problemas del criptoarte

Durante este mes de marzo se está hablando muchísimo del criptoarte y de los NFTs. Los altísimos precios que están alcanzando las obras están haciendo que este tipo de arte digital cope todos los titulares de las secciones de cultura y economía.

Y ese es uno de los problemas más serios que tiene el criptoarte: el de convertirse únicamente en un valor económico, en un bien de inversión y de especulación. Como sucede en torno a todo lo que está en el ámbito de las criptomonedas, existe una gran voluntad de mercadeo. Es posible, por tanto, que se esté hinchando una burbuja del arte digital encriptado con el blockchain. Quizá con el tiempo, tras superar esta locura inicial -con pinchazo o no- los NFTs hagan que las piezas originales de arte digital se pague de forma justa.

Otro de los problemas del criptoarte está en su producción. La creación de obras encriptadas necesita un proceso largo y complejo a nivel informático que tiene una repercusión en el medio ambiente. No se trata únicamente darle a un botón de “Guardar cómo” sino que existe un protocolo mucho más complicado.

Imágenes del arte de museos y criptoarte

Si cualquier imagen digital se puede convertir en una pieza única gracias a los NFTs, ¿qué pasa con las fotografías digitales de las obras de las colecciones de los museos que ya no tienen derechos de autor?

Aquí ya estalló la polémica con una empresa llamada Global Art Museum. Viendo la oportunidad de ganar dinero con la reproducción de obras de arte en su forma digital, fueron a buscar las imágenes libres de derechos del catálogo de muchos museos. Según denunció en Twitter la comisaria de arte contemporáneo de la Albrighy-Knox Art Gallery de Boston, Tina Rivers Ryan, esta empresa ofrecía parte de las ganancias a los museos para recuperarse económicamente de la crisis de la Covid.

El Rijksmuseum de Amsterdam explicó también en redes sociales que ellos no habían firmado ninguna colaboración con ninguna empresa de este estilo. Que sus colecciones son libres, para que la gente las use y las haga propias, como bien ilustra su concurso de Rijksstudio Award.

Rijksstudio Awards 2020: usar arte para crear nuevo arte

Al final, la empresa Global Art Museum ha tenido que conformarse con realizar animaciones de obras famosas, como Tarde de domingo en la isla de la Grand Jatte de Georges Seurat.

Cómo no, se trata de una pieza única registrada con la tecnología del blockchain.


Para saber más:

¿Te ha gustado esta lectura? Suscríbete para recibirlos próximos artículos en tu correo

* indicates required

Deja un comentario