2022: recopilatorio cultural en 10 puntos

Acaba otro año y toca hacer balance de lo más destacado en el mundo cultural. Aquí cada temporada se hace un resumen de lo que creo que ha sido lo más importante. ¡Allá vamos con el resumen cultural de 2022!

La guerra en Ucrania y los ataques al patrimonio

Por desgracia, todos los años tienen algún conflicto bélico como protagonista. Pero parecía que ya no podría ocurrir una guerra en Europa hasta que en febrero las tropas rusas de Vladimir Putin invadieron la vecina Ucrania.

Evidentemente, el sufrimiento humano que comporta una guerra es incomparable con cualquier otra cosa, con la destrucción de viviendas y modos de vida, la necesidad obligada de la supervivencia y el desatre irreparable de la muerte.

Sin embargo, en estas líneas quiero mirar al patrimonio ucraniano perdido. Durante meses, el director de la Armada Francesa del Patrimonio Tim Le Berre contó a través de Twitter el estado del patrimonio ucraniano en medio del conflicto. Gracias a él pudimos conocer cómo los museos y monumentos quedaban afectados en diferentes grados por los bombardeos y los enfrentamientos militares.

Hay que destacar que en un primer momento de la guerra las tropas rusas destruyeron deliberadamente el patrimonio local que estaba más ligado a una identidad ucraniana. Para conocer los monumentos aniquilados, la Ukrainian Cultural Foundation ha creado un mapa con el patrimonio perdido. Y para conservar la memoria de los monumentos ante una posible devastación, los ingenieros de Leópolis están modelando el patrimonio en 3D de su ciudad.

Como respuesta a la invasión de Ucrania, los estados occidentales han emitido sanciones a Rusia. Todo el soft power cultural que se había cultivado en la era postsoviética ya no funciona. Ya no interesa poder acoger una sede del Hermitage en tu ciudad.

La importancia del patrimonio verde

El verano de 2022 ha sido el más caluroso de la historia. Entre las altas temperaturas se han producido extraordinarios incendios en todo el mundo que han destrozado fauna, flora y economías del sector primario.

El incendio de la Sierra de la Culebra en Zamora ha sido uno de los grandes ejemplos de esta desgracia medioambiental. Y toca recordar la importancia de su patrimonio, del que se ha perdido y del que ha sobrevivido.

Este año nos hemos dado cuenta de la importancia del patrimonio natural: por su valor ecológico y por la vinculación con el territorio durante generaciones. Sólo así se puede explicar la lucha del vecindario de Sevilla y el asociacionismo para proteger el ficus de San Jacinto ante la incomprensible tala proyectada por el ayuntamiento en medio de los calores de agosto.

Por otro lado, la guerra de Ucrania ha tenido muchas repercusiones en el mundo. Las sanciones a Rusia hacen que haya que sustituir la energía que viene de ese gigantesco país. Mientras, los precios de la luz se han multiplicado. Y esto provoca que los museos tengan que derivar partidas económicas que estaban destinadas a otros conceptos al pago de las facturas o que contemplen menos horas de iluminación y calefacción de los edificios.

Los museos como centro de las protestas por el cambio climático

El 29 de mayo un visitante del Louvre se colocó con su silla de ruedas delante de La Gioconda de Leonardo. Según cuentan los testigos, se levantó de la silla y arrojó una tarta. Pocos medios de comunicación se fijaron en las palabras que el atacante gritaba mientras se lo llevaba el personal de seguridad: “Hay personas que están destruyendo la Tierra (…) Los artistas, piensen en la Tierra. Por eso lo he hecho. Piensen en el planeta”.

Semanas después los ataques a las obras de arte más emblemáticas de los museos comenzaron a ser el foco de las protestas. El proceso casi siempre era similar: tirar un líquido a la pieza y/o la sala en la que se expone y pegarse al marco o la vitrina. Todo en nombre de la lucha para evitar el cambio climático.

El resultado de las acciones ha sido desigual: aunque han puesto el debate en el centro de la comunicación, para muchos estos actos reivindicativos han sido un medio equivocado de protesta que puede poner en peligro al patrimonio. De hecho, hace unas semanas han emitido un comunicado prometiendo ataques realmente destructivos para que haya cambios reales respecto a la defensa del medio ambiente.

Caída del NFT, auge de la creación con Inteligencia Artificial

Si el año 2021 fue el de la locura del arte en NFT, con una burbuja que se infló y explotó, este año este complemento para el arte digital ha vuelto a la normalidad. De hecho, se sigue trabajando en arte NFT con proyectos muy interesantes en los que la parte artística es muchísimo más importante que la parte especulativa. Para muestra, la exposición Voices for Ukrainia comisariada por el artista Mar Canet y cuyas ventas irán a parar a los artistas ucranianos que se han visto afectados por la guerra.

Pero el 2022 será sin duda el año 0 de las inteligencias artificiales (IA) creativas. A comienzos de verano saltó a la actualidad Dall-E Mini y en setiembre salió la versión Dall-E 2. Estas herramientas permiten y permitirán que las inteligencias artificiales creen imágenes totalmente nuevas a partir de unos criterios determinados por un ser humano. Es más, también hay inteligencias artificiales que crean textos, que están saliendo a la luz estos meses, a pesar de que ya llevaban años entre nosotros, aunque poco conocidas por el gran público. Con este advenimiento de la Inteligencia Artificial se abren decenas de debates: sobre el arte, la creatividad, el copyright, la autenticidad de la imagen representada, etc.

Fotografías en los museos: ¿a debate en 2022?

Todas las temporadas salta una noticia (o varias) de un visitante de un museo que estropea una obra en las salas de exposición al hacerse un selfie. Esto provoca que en redes haya muchos perfiles que defienden la prohibición de las fotos para evitar estos males y volver a un supuesto estado de pureza en la contemplación del arte. Desde mi punto de vista esta defensa no tiene ningún sentido en el siglo XXI donde las fotografías de los móviles son una forma de comunicación.

Pero este año ha habido una foto que ha avivado este debate sobre las fotos en los museos. En junio el presentador y publicista Risto Mejide publicó una foto en sus redes sociales apoyado en el Laoconte. Una actitud inadmisible que le costó unos rapapolvos injustos a su guía, Néstor Luján del perfil Antigua Roma. Como si este influencer del mundo clásico tuviera que evitar el gesto y no los responsables del museo.

El arte al servicio del poder en el Museo del Prado

Sin salir del tema de las fotos, cabe recordar que también en junio se celebró en Madrid la cumbre de la OTAN. La reunión más importante de los últimos años de la alianza atlántica en el contexto de la invasión rusa a Ucrania nos dio grandes momentos simbólicos.

Por un lado, las parejas de los mandatarios disfrutaron de unos actos culturales en paralelo a las conferencias oficiales. En todos aquellos días destaca una foto de las participantes (casi todas mujeres) delante del Guernica de Picasso en su visita al Museo Reina Sofía. Desde luego, toda una perversión de un cuadro que se considera un símbolo del antibelicismo por su canto a los desastres de la guerra.

Por otro lado, en el Museo del Prado se celebró una cena y reunión de los gobernantes de la OTAN. Los espacios de la pinacoteca fueron la antesala de la comida, con unas imágenes memorables de Boris Johnson contemplando los cuadros y de Mario Draghi recibiendo por teléfono la noticia de la crisis de su gobierno.  Además, una fotografía de grupo con Las Meninas de fondo señaló el acto para la posteridad. Si bien fue una inestimable campaña de publicidad gratuita para el Museo del Prado, hay que recordar que se trata de una fotografía -de un museo que no permite fotos- vinculada a una reunión militar. ¿Apoyaríamos una fotografía de hace 40 años de una reunión de los países del Pacto de Varsovia en las salas del Hermitage, por ejemplo?

Formación e intercambio de conocimientos sobre museos

A comienzos de 2022 la Rede Museística de Lugo creó un curso sobre formación en estrategias y contenidos digitales para profesionales de museos y espacios culturales de todo el mundo. Se trataba de una actividad innovadora que pensaba en ayudar a los centros museísticos con menos capacidad tecnológica, los que más sufrieron en el período de confinamientos por causa de la brecha digital. En definitiva, una manera de crear una comunidad para compartir conocimiento en torno al museo.

Si este curso se desarrolló totalmente online, el 2022 fue el año del retorno de los eventos físicos. La Jornada Coeli, la primera celebración del congreso CIMED con asistencia presencial, marcan el paso hacia la vuelta de la normalidad. Y a considerar que el formato híbrido es una solución adecuada para los conferenciantes y público que no se puede trasladar al lugar físico.

Los mejores proyectos de comunicación de museos y arte

Ha habido varios ejemplos de buena comunicación a lo largo de este 2022, en los que destaca sobre todo el formato audiovisual, tal y como viene sucediendo desde hace años.

En primer lugar, está el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, una institución que es la referencia en el uso de todas las herramientas digitales. Uno de los excelentes proyectos comunicativos del año es ‘Creación sin barreras’, una conversación dirigida por el periodista Juan Antonio Gallart, que entrevista a los artistas y comisarios de las exposiciones organizadas por la institución. En su canal de YouTube podéis encontrar todas las charlas.

También en este triunfo de lo audiovisual, cabe destacar los esfuerzos por llevar el mundo de la antropología al gran público por parte del Museo de la Evolución Humana. Ojo al genial noticiario ‘Informa MEH’, de menos de 5 minutos de duración. Se trata de un proyecto inclusivo para dar a conocer las últimas noticias relacionadas con el campo de la evolución humana, con el personal del equipo de didáctica comunicando de forma muy divulgativa las novedades de la paleoantropología. Y felicidades por cómo han contado los nuevos descubrimientos de la campaña del verano de 2022 en todas las redes sociales, con el hallazgo de la cara del primer europeo.

Por último, en esta apuesta por la creatividad hay que colocar el proyecto digital de El Vernissatge. Una conjunción de mentes multidisciplinares en una web cultural en torno a una supuesta inauguración de una exposición. ¡No os lo perdáis!

Participación de los jóvenes en los museos

Uno de los grandes retos de los museos e instituciones es cómo acercarse a los jóvenes, cómo llegar con su mensaje. Sin duda, la respuesta está en ofrecer un espacio para jóvenes, dejando que se expresen con las herramientas digitales que manejan a diario.

Aquí tenemos que volver al Consorci de Museus de la Comunidad Valenciana, que lleva años atrayendo al público milenial y centenial con una estrategia muy bien planteada. Con sus ‘CCCC Stories’ se ha ofrecido una nueva visión del museo, que es el escenario en que dos jóvenes directores han guionizado y grabado varias escenas protagonizadas por un público diverso. Por supuesto, los vídeos están creados para consumirse en las redes sociales, con un formato de Stories de Instagram.

Por otro lado, me ha encantado la propuesta del Museu Episcopal de Vic de promover la creación de filtros de Instagram basados en su institución. Los alumnos de la Escola d’Art de Vic participaron en la realización de estos filtros, sin duda una nueva manera de observar y vivir el museo.

Por último, otra forma de llegar a los jóvenes es darles voz. En La Reserva de El Temps de les Arts incluye habitualmente a milenials y centenials en paseos por el museo dirigidos por Damià Amorós. Son personas que, además de su juventud, no suelen ser profesionales de los museos, por lo que ofrecen una visión absolutamente original y fresca de la institución que visitan.

Revisión de las obras de las colecciones de los museos

Si llevamos años examinando el origen de las obras respecto del tema del colonialismo, este 2022 ha sido el año de continuar siendo crítico sobre cómo han llegado las obras al museo. Recordad: los museos no son neutrales, tampoco en lo que respecta a las piezas que se conservan en sus depósitos.

Por un lado, en España se han activado algunas alertas para señalar que existen centenares de obras cuya procedencia puede estar en las incautaciones vinculadas a la Guerra Civil y al franquismo. En los próximos meses, las grandes instituciones deberían aclarar todo lo posible desde dónde han llegado determinadas piezas y quién es el responsable de haberlas depositado en el museo. Porque es necesario aportar toda la luz posible y fomentar la transparencia sobre el origen de los catálogos.

Por otro, los últimos días de 2020 han alumbrado una noticia esperada por la población griega desde hace décadas: el del regreso de los mármoles del Partenón a su país de origen, ahora que ya existe un museo moderno para acoger los restos escultóricos clásicos. ¿Será el retorno a Atenas de las esculturas de Fidias que Lord Elgin llevó al British Museum de Londres?


Estos son mis 10 puntos que resumen la cultura en 2022. Han faltado muchos, muchos más acontecimientos que también han sido importantes. Así que, para ti, ¿qué faltaría por añadir a tu recopilación del año cultural?

Felices fiestas a todos y todas.

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